Casa Cantera 5 se sitúa en una ladera con vistas excepcionales sobre la bahía de Málaga. La estrategia proyectual es clara: los volúmenes se escalonan para adaptarse al terreno y, al hacerlo, todos los espacios principales ganan orientación al horizonte.
La paleta es contenida — blanco, madera clara, tonos tierra — para que sea el paisaje el que protagonice el interior. Los grandes huecos funcionan como ventanas cinematográficas; las cortinas, telas y texturas añaden calidez sin competir con el exterior.
Cada espacio está pensado como un mirador distinto: el salón abraza el horizonte, los dormitorios enmarcan el mar, la piscina infinita prolonga la línea del agua hasta la bahía. La casa es, al final, una máquina para contemplar el sur.