Una villa contemporánea inspirada en la memoria del cortijo andaluz y los lagares malagueños.
Ubicada en el entorno de Antequera Golf, la vivienda reinterpreta la arquitectura tradicional del cortijo andaluz y los lagares malagueños desde una mirada contemporánea. El proyecto toma como referencia sus volúmenes sencillos, cubiertas inclinadas, patios, porches y materiales vinculados al territorio, evitando una reproducción literal de la tradición. La casa se adapta a la topografía mediante un basamento pétreo que la integra en el paisaje y permite ordenar los distintos niveles de la parcela. Sobre él, los volúmenes encalados se agrupan de forma fragmentada, generando una escala doméstica y cercana, donde los espacios intermedios adquieren un papel fundamental en la relación entre interior y exterior.
Los paramentos blancos, la piedra natural, la cerámica y las celosías de barro construyen una imagen sobria y mediterránea, vinculada al clima y a la memoria material del lugar. El resultado es una villa arraigada al paisaje de Antequera, capaz de combinar tradición, confort y una expresión arquitectónica actual. Además, la vivienda busca una relación pausada con el entorno, generando espacios exteriores protegidos que prolongan la vida interior hacia el paisaje. La vegetación, los recorridos y las zonas de sombra ayudan a construir una arquitectura adaptada al clima, donde la tradición no aparece como una imagen decorativa, sino como una herramienta para habitar mejor.